Primer libro de Esdras 9
BLM1 Entonces Esdras se levantó del atrio del templo y fue a la cámara de Jonás, hijo de Eliasib, 2 y se alojó allÃ, y no comió pan ni bebió agua, lamentándose por las grandes iniquidades de la multitud. 3 Se hizo una proclama en toda Judea y Jerusalén a todos los que volvÃan de la cautividad, para que se reunieran en Jerusalén, 4 y para que quien no se reuniera allà en el plazo de dos o tres dÃas, de acuerdo con la decisión de los ancianos, se le confiscara su ganado para el uso del templo, y fuera expulsado de la multitud de los que volvÃan de la cautividad. 5 A los tres dÃas, todos los de la tribu de Judá y de BenjamÃn se reunieron en Jerusalén. Era el mes noveno, a los veinte dÃas del mes. 6 Toda la multitud se sentó junta, temblando, en el amplio lugar delante del templo, a causa del mal tiempo que hacÃa. 7 Entonces Esdras se levantó y les dijo: “Habéis transgredido la ley y os habéis casado con mujeres extranjeras, aumentando los pecados de Israel. 8 Ahora confesad y dad gloria al Señor, el Dios de nuestros padres, 9 y haced su voluntad, y apartaos de los paganos del paÃs y de las mujeres extranjeras." 10 Entonces toda la multitud gritó y dijo en voz alta: “Tal como has dicho, asà haremos. 11 Pero como la multitud es grande, y hace mal tiempo, de modo que no podemos estar afuera, y esto no es obra de un dÃa ni de dos, viendo que nuestro pecado en estas cosas se ha extendido mucho, 12 por lo tanto, que los jefes de la multitud se queden, y que todos los de nuestros asentamientos que tienen esposas extranjeras vengan a la hora señalada, 13 y con ellos los jefes y los jueces de cada lugar, hasta que alejemos de nosotros la ira del Señor por este asunto." 14 Asà que Jonatán, hijo de Azael, y EzequÃas, hijo de Tocano, se encargaron del asunto. Mosollamus, Levis y Sabbateus fueron jueces con ellos. 15 Los que volvieron del cautiverio hicieron conforme a todo esto. 16 El sacerdote Esdras eligió para sà a los principales hombres de sus familias, todos por su nombre. En la luna nueva del décimo mes se reunieron para examinar el asunto. 17 Asà que sus casos de hombres que tenÃan esposas extranjeras llegaron a su fin en la luna nueva del primer mes. 18 De los sacerdotes que se habÃan reunido y tenÃan esposas extranjeras, se encontró 19 de los hijos de Jesús, hijo de Josedec, y de su parentela, Mathelas, Eleazar, y Joribus, y Joadanus. 20 Dieron sus manos para repudiar a sus mujeres, y para ofrecer carneros para reconciliarse con su error. 21 De los hijos de Emmer AnanÃas, Zabdeus, Manes, Sameus, Hiereel, y Azarias. 22 De los hijos de Faisur: Elionas, Massias, Ismael, Natanael, Ocidelus, y Saloas. 23 De los levitas: Jozabdus, Semeis, Colius que se llamaba Calitas, Patheus, Judas y Jonas. 24 De los cantores sagrados: Eliasibus y Bacchurus. 25 De los porteros: Sallumus y Tolbanes. 26 De Israel, de los hijos de Foros: Hiermas, Ieddias, Melquias, Maelus, Eleazar, Asibas, y Banneas. 27 De los hijos de Ela MatanÃas, ZacarÃas, Jezrielus, Oabdius, Hieremoth, y Aedias. 28 De los hijos de Zamot: Eliadas, Eliasimus, Othonias, Jarimoth, Sabathus, y Zardeus. 29 De los hijos de Bebai Joannes, AnanÃas, Jozabdus, y Ematheis. 30 De los hijos de Mani: Olamus, Mamuchus, Jedeus, Jasubas, Jasaelus, y Hieremoth. 31 De los hijos de Adi: Naato, Moisés, Lacunio, Naido, MatanÃas, Sestiel, Balnuus y Manasés. 32 De los hijos de Anás Elionas, Aseas, Melquias, Sabbeus y Simón Chosameus. 33 De los hijos de Asom Maltaneo, MatatÃas, Sabaneo, Elifalato, Manasés y Semei. 34 De los hijos de Baani JeremÃas, Momdis, Ismaerus, Juel, Mamdai, Pedias, Anos, Carabasion, Enasibus, Mamnitamenus, Eliasis, Bannus, Eliali, Someis, Selemias y Nathanias. De los hijos de Ezora: Sesis, Ezril, Azaelus, Samatus, Zambri y Josephus. 35 De los hijos de Nooma: Mazitias, Zabadeas, Edos, Juel y Banaias. 36 Todos estos habÃan tomado esposas extranjeras, y las despidieron con sus hijos. 37 Los sacerdotes y levitas, y los que eran de Israel, vivÃan en Jerusalén y en el campo, en la luna nueva del mes séptimo, y los hijos de Israel en sus asentamientos. 38 Toda la multitud se reunió al unÃsono en el lugar amplio delante del pórtico del templo, hacia el este. 39 Dijeron al sacerdote y lector Esdras: “Trae la ley de Moisés que fue dada por el Señor, el Dios de Israel”. 40 Entonces Esdras, el sumo sacerdote, llevó la ley a toda la multitud, tanto de hombres como de mujeres, y a todos los sacerdotes, para que escucharan la ley en la luna nueva del mes séptimo. 41 Leyó en el lugar amplio, delante del pórtico del templo, desde la mañana hasta el mediodÃa, ante hombres y mujeres; y toda la multitud prestó atención a la ley. 42 El sacerdote Esdras, lector de la ley, estaba de pie sobre el púlpito de madera que se habÃa preparado. 43 Junto a él estaban MatatÃas, Samús, AnanÃas, AzarÃas, UrÃas, EzequÃas y Baalsamo, a la derecha, 44 y a la izquierda, Faldeo, Misael, MelquÃas, Lotásubo, Nabarias y ZacarÃas. 45 Entonces Esdras tomó el libro de la ley ante la multitud, y se sentó honorablemente en el primer lugar ante todos. 46 Cuando abrió la ley, todos se pusieron de pie. Entonces Esdras bendijo al Señor Dios AltÃsimo, el Dios de los ejércitos, el Todopoderoso. 47 Todo el pueblo respondió: “Amén”. Levantando las manos, se postraron en el suelo y adoraron al Señor. 48 También Jesús, Annus, Sarabias, Iadinus, Jacubus, Sabateus, Auteas, Maiannas, Calitas, Azarias, Jozabdus, Ananias y Phalias, los levitas, enseñaban la ley del Señor, y leÃan a la multitud la ley del Señor, explicando lo leÃdo. 49 Entonces Attharates dijo a Esdras, el sumo sacerdote y lector, y a los levitas que enseñaban a la multitud, a todos, 50 “Este dÃa es sagrado para el Señor â todos lloraron al oÃr la ley â 51 Id, pues, a comer lo gordo, a beber lo dulce y a enviar porciones a los que no tienen nada; 52 porque el dÃa es sagrado para el Señor. No os entristezcáis, porque el Señor os honrará”. 53 Asà que los levitas ordenaron todo al pueblo, diciendo: “Este dÃa es santo. No os entristezcáis”. 54 Entonces se pusieron en camino, cada uno a comer, a beber, a divertirse, a dar porciones a los que no tenÃan nada, y a alegrarse mucho, 55 porque entendÃan las palabras con las que habÃan sido instruidos, y para las cuales se habÃan reunido.
